Fotografía de Carmen Seoane

Recomendaciones higiene bucal para niños

Los niños al igual que los adultos deben de mantener una higiene bucal adecuada para prevenir posibles problemas. Estos cuidados incluyen: cepillado y enjuague, exámenes dentales de rutina y cualquier tipo de tratamientos necesarios como fluoruro. Además si fuera necesario extracciones, obturaciones o frenillos y otras ortodoncias.

Que los niños tengan unos buenos dientes y encías es esencial para el desarrollo general del niño y de su salud, ya que esto influye en su nutrición, posibles afecciones, del habla, infecciones, etc.

Cada periodo de la vida del niño requiere unos cuidados básicos:

Los bebés

Aunque los recién nacidos y los bebés no tienen dientes, es importante el cuidado de la boca y las encías y seguir una serie de recomendaciones:

  • Limpiar las encías del bebé después de cada comida con un paño húmedo.
  • Cuando acueste a su bebé no lo haga con biberones de leche, zumo o agua azucarada, use sólo agua.
  • Cuando al niño le aparezca su primer diente comience a utilizar un cepillo de dientes suave en lugar del paño, para la limpieza.

La primera visita al odontólogo

La primera visita al odontólogo debe realizarse cuando al niño le aparece su primer diente (5 a 8 meses) y en el momento que todos los dientes de leche son visibles (2 años).

Aquellos niños que hayan sido acostumbrados a los cuidados bucales desde bebés serán menos reacios a acudir al odontólogo.

Cuidado de los dientes del niño

El niño debe cepillarse los dientes y encías por lo menos dos veces al día y en especial antes de ir a la cama. Los cepillos de dientes eléctricos limpian mejor los dientes que los manuales.

Lleve al niño al odontólogo cada 6 meses y hágale saber si el niño se chupa el pulgar o respira a través de la boca.

Cuando al niño le salgan los dientes permanentes, debe comenzar a usar la seda dental cada noche antes de ir a la cama.

Cuando el niño llegue a la adolescencia, es posible que se necesiten correctores dentales o extracciones para prevenir problemas a largo plazo.